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domingo, 25 de enero de 2026

Conversaciones a pie

 Se encontraron por casualidad en el Metro. Claudia, de regreso del gimnasio, y Jorge, yendo para la librería a buscar un texto que quería regalarle a Cristina. Hacía cinco meses que no hablaban y realmente no tenían nada especial qué decirse, pero después del saludo y algunas palabras cortas, ella tomó la iniciativa y le propuso bajarse en la siguiente estación para "caminar un rato". 

Aunque Jorge se vio sorprendido con la propuesta no encontró una razón de peso para negarse y no quería pasar por grosero o desinteresado, así lo estuviera. Su única preocupación fue tener algún tema de conversación agradable, pues los encuentros anteriores entre ellos no habían fluido mucho ni habían tenido buen final. 

 Salieron de la estación por el boulevard de la calle 21. Claudia caminó decidida, en dirección a la carrera 12. Jorge se resignó a seguir su paso y peleando con su timidez y su tartamudeo le preguntó por el gimnasio, por su hermana menor, por su ausencia este semestre en la universidad, le habló de política y de fútbol y tras agotar los temas generales que se le ocurrieron y en los que no tuvo mayores respuesta, al final, guardó silencio.  Siguió resignado al lado de ella mirándole el largo cabello negro y su cuerpo bien delineado.

En algunos tramos, ella volvía su cabeza hacia él, le hacía preguntas sobre su vida personal: su relación con Cristina, la discusión la última vez que vieron, la atención que él le prestaba en las clases que vieron juntos en los primeros semestres, el día que fueron al karaoke y la noche de la rumba en las afueras de la U. No hubo respuestas concretas ni explicaciones adecuadas. Solo recibió evasivas e ideas entrecortadas, mientras ella lo miraba, al principio con inquietud y al final con rabia. 

Al llegar al cruce de la carrera 11, Claudia se detuvo en seco, le cogió las manos, lo miró a los ojos, le dio un beso en la boca y le susurró al oído: “es una tarde perfecta para pasear por el boulevard. Ve por Cristina. Debe estar, como siempre a esta hora, en el café del frente, con el profesor de historia del arte. Si caminamos los 4 juntos tal vez terminemos hablando del barroco, del renacimiento… o de las vanguardias".